“Naturalidad por bandera” este puede ser el titulo de esta boda en la que tanto disfrute por varios motivos, el primero por los novios, su trato y su forma de ser me hicieron estar muy comodos, su naturalidad y forma de disfrutar la boda es digna de ejemplo. El segundo motivo es por el entorno donde se celebro todo, rodeado de amigos profesionales como los Merino o Jose María Coello y el tercero y quizás el mas importante es que allí me crie, donde creci, en la calle Colon, en la calle Rosario donde aprendi a cojer la bici con mi hermano rodeado de las sillas de Semana Santa o en el callejón camino a la panadería Ruiz donde compre miles de bienas, junto a el estudio de Miguel Ángel Cerezo donde me pasaba las tardes entre carretes y cámaras, en la esquina del bar La Diana donde mi padre echaba su partidita y yo compraba La Casera, frente a la parada del Chulo, junto a la tintorería de Cipriano o la tiende de bebes Jummer. Ana y Quino, gracias por confiar en mi trabajo, gracias por compartir vuestra alegría.
Andrés Parro






















